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martes, 23 de diciembre de 2014

Constantemente anhelo escribir, me vienen miles de ideas y frases fantásticas, fabulosas, extraordinarias,  dignas de un Premio Nobel de Literatura. Tomo una hoja y un lapicero para mantener la antiquísima costumbre de escribir a mano, me siento cómodamente en la silla y con lapicero en mano me dispongo a plasmar con trazos mal cuidados todas esas ideas que surgen de mi cabeza como un río. Pero de pronto, descubro que estoy sentada en el mismo lugar desde hace mas de 45 minutos y ni un solo vestigio de algún trazo! que pasa? acaso no tenia armado en la mente todo el cuerpo de un libro? uno que se vendería como pan caliente en las librerías porque es fabuloso, porque su temática es simplemente maravillosa y porque nadie se resistiría a perderse la aventura de leerlo? La hoja de papel permanece impávida, blanca como una nube en verano, silenciosa esperando mis manos para cantar como cuanto era chica.... a veces me siento frustrada !

1 comentario:

  1. No debes frustrarte... todo eso es parte del mismo proceso creativo. En circunstancias muy parecidas aflora la musa y todo fluye... los momentos vacíos como los muy creativos nacen de la misma fuente... usted adelante que de eso se trata la vida misma.

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